Siempre que un personaje sube de nivel hay un momento casi ritual en la mesa. Se reparten puntos, se miran tablas, alguien ya sabe exactamente qué va a subir porque lo lleva calculado desde la sesión uno. Y oye, es totalmente válido. Hay gente a la que le gustan los números. A mí también, hasta cierto punto.
Pero en Superhéroes INC, y especialmente en esta tercera edición, la subida de nivel me gusta vivirla de otra manera.
El sistema te da puntos de creación en cada nuevo nivel. Puntos que no solo ajustan una ficha, sino que cambian lo que tu personaje puede hacer. Y para mí eso abre una puerta muy interesante, anticipar la evolución del personaje dentro de la partida, no solo en la ficha.
No espero a subir de nivel para decidir que ahora tengo Fuerza 75 en vez de 70. Si quiero subir Fuerza, empiezo antes. Mi personaje va al gimnasio. Lo comento en escena. A veces es solo una frase lanzada al aire, otras se convierte en una pequeña conversación con otro PJ. “Últimamente estoy entrenando más”, “me noto más fuerte”, “me estoy preparando para algo”. No es nada espectacular, pero va calando.
Lo mismo con las habilidades. Si sé que más adelante quiero conducir mejor, no aparece de la nada. Tomo clases. O practico en un descampado. Pregunto a alguien del grupo que sepa más. Incluso fallo al principio. Porque aprender cuesta, y eso también se puede rolear.
Todo esto se consensúa con el guionista. No se trata de colar mejoras por la puerta de atrás, ni de justificarlo todo mágicamente. Se trata de narrar el camino. De que cuando llegue la subida de nivel, nadie levante una ceja porque “ah, claro, llevas semanas con esto”. Incluso el guionista, cuando sabe hacia dónde quieres ir, puede hacerse cómplice y ayudarte a narrar esas preparaciones durante la partida.
Un ejemplo. En las partidas de los viernes llevo un personaje bastante solitario. De los que no confían, no se apoyan y van a lo suyo. El típico pasado de vigilante amargado. Funciona más o menos bien, pero si quiero que más adelante pueda apoyarse en otros, pedir ayuda, tener fuentes de estabilidad cerca o incluso proteger a alguien, eso no puede aparecer de golpe.
Así que lo estoy trabajando antes. Pequeños gestos. Escuchar más. Intentar hacer amigos en los nuevos entornos donde voy. Socializar torpemente, al principio. Preocuparme por PNJs. Dejar que alguien se acerque un poco. No porque “suba una ventaja social”, sino porque cuando llegue el momento tendrá sentido que ese personaje no esté solo.
Y eso, para mí, es subir de nivel. No es solo gastar puntos. Es preparar el terreno. Es sembrar antes de recoger. Es aceptar que el personaje cambia, pero que ese cambio se ve venir si prestas atención.
¿Se puede jugar solo a optimizar? Claro. ¿Es menos válido? Para nada. Pero si el sistema te da herramientas de crecimiento, me gusta introducirlas dentro de mi narrativa para crecer también desde la historia y asi que la interpretación de un personaje, (a veces se me hace muy dura), me cueste menos incorporando estos pequeños detalles.
Gracias por leerme.