Armonia

La Armonía personifica la búsqueda de equilibrio y concordia en el universo, no como una imposición de paz artificial, sino como la capacidad de fuerzas distintas de coexistir sin anularse. Representa la comprensión silenciosa de que la diversidad no es una anomalía, sino una condición necesaria para la estabilidad del conjunto. Bajo su influjo, lo diferente no se elimina, sino que encuentra un lugar donde resonar junto a lo demás.

Este Antiguo actúa allí donde surgen tensiones inevitables, ajustando relaciones para evitar que el conflicto destruya el tejido que las contiene. La Armonía no borra las discrepancias ni elimina la fricción, pero permite que estas se integren en un sistema más amplio. Es el principio que inspira la cooperación entre formas de vida y energías dispares, fomentando una convivencia funcional que trasciende intereses individuales y sostiene el equilibrio cósmico a largo plazo.