Cronos Supremo

Cronos Supremo no es el tiempo entendido como flujo o medida, sino el marco absoluto de la causalidad. Es la fuerza que determina qué eventos quedan fijados en la historia y cuáles no pueden deshacerse sin poner en peligro la coherencia del universo conocido. No transforma, no corrige y no protege. Pone límites que no han de ser cruzados.

En condiciones normales, Cronos permanece inactivo y silencioso. Sin embargo, cuando se producen alteraciones temporales graves como reescrituras de eventos clave, resurrecciones imposibles, paradojas sostenidas o manipulaciones reiteradas de la línea causal, su influencia comienza a hacerse notar. Esta se manifiesta mediante anomalías temporales, degradación progresiva de la realidad local o la intervención de sus Arquitectos de Tiempo vinculados a Cronópolis, cuya función es restaurar la coherencia a costa de la estabilidad del implicado.

Los tratados temporales advierten que desafiar a Cronos Supremo no provoca su ira, ya que carece de voluntad emocional. Provoca algo más peligroso. Genera una deuda causal. Y esa deuda siempre se cobra, no como un castigo, o un ataque directo mas bien como una exclusión gradual de la historia, donde individuos, lugares o incluso líneas temporales completas dejan de sostenerse dentro del relato de la Manifestación.