Demencia
Demencia es la personificación de la locura cósmica, una fuerza que nace en las grietas de la psique universal. Representa lo que ocurre cuando la mente se expone a realidades que no puede abarcar, cuando los límites de la lógica se rompen y el pensamiento deja de seguir un camino reconocible. No actúa con maldad ni con propósito; simplemente existe allí donde el orden se deshace.
Su presencia desata confusión, desorientación y rupturas emocionales que pueden empujar a cualquier ser, mortal o divino, hacia estados de caos interior. Sin embargo, la influencia de Demencia no es solo destructiva. En medio de ese torbellino también pueden nacer conexiones inesperadas, destellos de creatividad, intuiciones imposibles y formas de pensamiento que solo emergen cuando se derrumba la estructura habitual de la mente. Muchos de los avances, revelaciones y obras más sorprendentes del universo tienen, en el fondo, algo de Demencia en su origen.
A diferencia de otras entidades, no enseña, no pacta y no busca adoradores. Simplemente irrumpe cuando la realidad se vuelve demasiado frágil o cuando la mente de un ser se somete a presiones que superan sus propios límites. Los dioses la temen porque ni siquiera ellos están preparados para contemplarla sin verse transformados por su influjo.
Demencia recuerda a todo ser consciente que en su interior existe un abismo. Ese abismo puede devorarlo o, a veces, abrir puertas hacia algo completamente nuevo. Su presencia nunca deja las cosas como estaban, pero siempre revela lo que la cordura intenta ocultar.