Gea

Gea representa la persistencia de la vida en la Manifestación, no como una fuerza protectora de individuos o civilizaciones concretas, sino como el impulso que garantiza que la existencia continúe incluso tras la destrucción. No se opone a Entropía, sino que actúa en tensión constante con ella, asegurando que allí donde un sistema colapsa surjan nuevas formas capaces de adaptarse al entorno resultante.

En los registros arcanos se documenta que la influencia de Gea puede manifestarse de forma activa cuando un plano o ecosistema se aproxima a la extinción total. Estas manifestaciones no adoptan necesariamente una forma consciente, sino que se expresan a través de mutaciones adaptativas, regeneraciones imposibles, aparición de nuevas especies o zonas de resistencia biológica extrema. En casos excepcionales, esta presión vital puede condensarse en heraldos cósmicos de la naturaleza, entidades incompletas cuya función no es defender un orden previo, sino permitir que la vida continúe bajo nuevas reglas.

Gea no distingue entre lo justo y lo injusto, ni entre lo humano y lo ajeno. Si una civilización compromete la continuidad del entorno que habita, Gea no la protege. La caída de imperios enteros ha sido atribuida a su influencia cuando estos se convirtieron en un obstáculo para el equilibrio vital de su plano.