Wirbelsturm

Adolfo Meyer

Nunca llegó a saberlo, pero Wirbelsturm era el hijo biológico del doctor Meyer. Las circunstancias de su nacimiento nunca fueron esclarecidas y la identidad de su madre permaneció desconocida. Ingresó en un orfanato poco después de nacer.

Su infancia fue especialmente dura. Los demás niños le consideraban extraño y distante. No sonreía, no lloraba, apenas hablaba y su mirada resultaba inquietantemente fría. A los catorce años comenzó a manifestar habilidades relacionadas con el clima, provocando buen o mal tiempo en función de su estado emocional.

El desprecio inicial que Herman Meyer sentía hacia su vástago se transformó en interés científico. Finalmente lo adoptó y le ayudó a comprender y controlar sus poderes, aunque jamás le reveló la verdad sobre su parentesco.