Aparición infernal en una vivienda de un pueblo madrileño

Un vecino asegura haber sido visitado por una mujer que decía servir al Maligno

Un inquietante suceso, de carácter extraordinario y difícil explicación, ha alterado la tranquilidad de una pequeña localidad de esta provincia en la noche del pasado lunes. Un vecino del lugar, hombre de conducta intachable, declaró ante las autoridades haber recibido en su propia casa la visita de una mujer que, según sus palabras, no parecía de este mundo.

Los hechos ocurrieron avanzada la madrugada, cuando escuchó insistentes golpes en la puerta. Al abrir, se encontró con una mujer alta, vestida completamente de negro, con el cabello cubierto y el rostro pálido, que pidió entrar sin apenas alzar la voz. El testigo afirma que, desde el primer momento, la presencia de aquella mujer le produjo un profundo desasosiego, describiendo su mirada como “fría y sin vida”.

Una vez dentro de la vivienda, la desconocida comenzó a hacer preguntas insistentes sobre caminos, puestos de vigilancia y movimientos de fuerzas del orden en la zona. Según el relato, sus palabras se tornaron cada vez más turbias, llegando a afirmar que había sido enviada “por quien manda en las sombras” y que su cometido era recoger aquello que los hombres guardan en secreto en la guerra.

El vecino aseguró que, al santiguarse y negarse a responder, la mujer mostró una sonrisa extraña y pronunció frases de claro contenido blasfemo, tras lo cual la llama del candil comenzó a oscilar violentamente. Acto seguido, la visitante abandonó la casa sin abrir la puerta, desapareciendo en la oscuridad de la noche.

Alertados por los gritos, varios vecinos acudieron al lugar, pero no hallaron rastro alguno de la mujer, ni huellas en el suelo ni señales de forzamiento. El párroco de la localidad fue llamado para bendecir la vivienda, recomendando oraciones y recogimiento.

Las autoridades investigan el caso con la debida prudencia, sin descartar que se trate de un episodio de sugestión provocado por el temor propio de los tiempos que vivimos. Sin embargo, el suceso ha dado lugar a numerosos comentarios entre la población, que habla en voz baja de tentaciones del demonio, castigos y presencias malignas.

Se recuerda a los vecinos la necesidad de mantener la calma, evitar rumores y confiar en la protección divina y en las fuerzas del orden.

Publicado en ABC, domingo 27 de agosto de 1944, sección de Sucesos y Vida de Provincias.