Estados Unidos primero, otra vez

Hoy es un día enorme.
Un día que muchos intentaron impedir.
Y aun así, aquí estoy.

Porque cuando este país necesita liderazgo de verdad, siempre aparece alguien como yo.

Durante años nos dijeron que el mundo había cambiado.
Que teníamos que aceptar el caos.
Que los metahumanos, las guerras imposibles y las amenazas de otros planos eran “el nuevo normal”.

Mentira.

Lo que pasó fue que dejaron de mandar adultos.

Recordad la Tecnoguerra.
Todos la recordáis. Yo también.
Una guerra que jamás debió existir y que fue gestionada por gente débil, asustada, incapaz de tomar decisiones duras.

Mirad Europa. Mirad España.

Allí tenían héroes. Eso decían.
Héroes “valientes”, “solidarios”, “ejemplares”.
Y cuando llegó la hora de la verdad, cuando Nigalión abrió sus puertas… ¿qué hicieron?

Murieron.

Murieron peleando contra insectitos alados.
Criaturas menores. Drones orgánicos del infierno.
Y aun así cayeron uno tras otro.

Eso no fue heroísmo.
Eso fue incompetencia.

Gobiernos enteros confiaron su seguridad a superseres mal entrenados, mal dirigidos y peor preparados.
Pagaron el precio. Sus ciudadanos lo pagaron.
Ciudades enteras lo pagaron.

Aquí no.

Porque mientras otros improvisaban, yo observaba.
Mientras otros lloraban a sus muertos, yo analizaba errores.
Mientras otros repetían que “nadie podía preverlo”, yo sabía exactamente qué iba a pasar.

Mi padre lo sabía antes que nadie.
Por eso lo mataron.

Ken Clarke creía en un mundo con poder bajo control.
Un mundo donde ningún metahumano estuviera por encima del Estado.
Y ese pensamiento le costó la vida.

Aprendí de su error.
No por lo que pensó.
Sino por confiar en que otros harían su trabajo.

Yo no cometo ese error.

Bajo mi presidencia, Estados Unidos no enviará héroes débiles a morir por mala planificación.
No mandaremos idealistas contra horrores reales.
No repetiremos el desastre europeo.

Aquí habrá fuerza.
Aquí habrá estrategia.
Aquí habrá dominación total de cualquier amenaza, venga de donde venga. De otro país o de otro plano.

Nigalión aprendió algo importante.
El mundo aprendió algo importante.

Estados Unidos no cayó.
Estados Unidos resistió.
Y ahora, conmigo, Estados Unidos manda.

Que nadie se equivoque.
Esta presidencia no es conciliadora.
Es correctiva.

Que Dios bendiga a los Estados Unidos.
Y que el resto del mundo empiece a tomar notas.

20 de enero de 2025.
Washington D. C.
Discurso de toma de posesión del presidente Ken Clarke Jr.