Centurión

Castáphilo

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Ah, sí, los tanques y los lanzallamas son muy impresionantes, pero he visto cosas mucho más extraordinarias en mis días con Constantino, Herr Weisthor. Una vez vi una lanza que otorgaba invulnerabilidad a quien la empuñara y unas runas que conferían fuerza divina a quien las pronunciaba en el orden correcto.

Año 33, Jerusalén. Está a punto de llevarse a cabo la crucifixión más famosa de la historia. Un soldado romano llamado Castáphilo da una patada en la cara a uno de los condenados, simplemente por sadismo. Siente cómo se rompe la nariz del prisionero y cómo la sangre empieza a manar. El condenado, un nazareno al que muchos consideran un loco, lo mira fijamente a los ojos y, con voz grave, le dice: Castáphilo, por este acto deberás recorrer la Tierra hasta que tus buenas obras te rediman. Vivirás hasta que comprendas mi nombre.

El soldado se ríe en su cara y le propina un puñetazo en la sien. Han pasado casi dos mil años desde aquel día y Castáphilo ha tenido más que suficiente tiempo para arrepentirse de esos golpes.

Encerrado en la Tierra desde hace casi veinte siglos, Centurión es probablemente el ser humano que más tiempo ha vivido. Ha sido testigo del surgimiento y caída de imperios, ha participado en innumerables conflictos bélicos, ha tenido miles de amantes y ha matado a más personas de las que puede contar. A lo largo de las épocas ha sobrevivido gracias a una maldición que lo devuelve a la vida cada vez que muere. Probablemente no exista forma de matarlo de manera definitiva. Nadie ha ganado el apodo de soldado eterno como él.

Sin embargo, siglos de soledad pueden volver loco a cualquiera. Centurión mantiene la cordura gracias a una voluntad de hierro, una determinación que le ha permitido sobrevivir a situaciones extremas, desde ser enterrado vivo junto a otros cincuenta soldados en Núremberg, hasta arrastrarse a cubierto tras una explosión que le arrancó las piernas en Verdún, o continuar luchando en las alcantarillas de Stalingrado incluso después de ser alcanzado por un lanzallamas. A pesar de todo ello, se ha distanciado de la humanidad. El mundo cambia, la gente muere, pero él permanece igual, sin importar lo que ocurra.

A pesar de todos sus esfuerzos, Centurión no ha logrado romper la maldición que lo ata a la vida eterna y lo más desconcertante es que ignora la razón. Durante siglos ha seguido un código de honor basado en la estricta moral marcial que aprendió en su infancia como soldado romano. Para él, la justicia se alcanza eliminando a los enemigos, motivo por el cual se ha alistado en ejércitos que reflejaban su visión del mundo, cruzados y conquistadores españoles, los Tercios de Flandes, el ejército de Napoleón y las tropas nazis. Sin embargo, mientras no comprenda que su maldición exige algo más que el derramamiento de sangre, seguirá atrapado en este ciclo interminable. Quizá un verdadero acto de piedad o compasión sea la clave para alcanzar el descanso que tanto anhela.

Durante un tiempo, Centurión vagó por distintas ciudades, cazando delincuentes y sembrando el terror en el corazón del crimen organizado. Fue un azote para las mafias y un enigma inquietante para la policía, que lo declaró muerto en más de veinte ocasiones en Estados Unidos.

Todo cambió cuando, en un viaje a Europa, conoció a un hombre aún más implacable que él, Acero Templado. Este vigilante también estaba maldito, pero, a diferencia de Centurión, luchaba contra auténticas fuerzas del mal encarnadas en vampiros, hombres lobo y demonios. Junto a otros malditos, libraba batallas que ofrecían una oportunidad real de redención. Centurión se unió a ellos y, al lado de Acero Templado, Cerbatana y Jade, comenzó a vivir luchas gloriosas, enfrentándose a horrores inimaginables y sintiendo, por primera vez en siglos, que su corazón iba por el camino correcto.

Todo se desmoronó el día en que se cruzaron con Lord Brujo y Mad Skull. Centurión cumplió su promesa de salvar a Jade, dejando al resto de los Cazadores a merced de los villanos. La pérdida de su amigo Acero Templado lo dejó devastado, especialmente porque nunca pudo confesarle los sentimientos más profundos que guardaba en su corazón. Desde entonces no ha vuelto a ser el mismo.

Ahora Centurión ha regresado a los Cazadores de Sombras, incapaz de negarle nada a la hija de Enrique. Además, una pitonisa en un suburbio de Francia le advirtió que si seguía enfrentándose a la oscuridad, esta vez la oscuridad acabaría definitivamente con él. Centurión continúa avanzando como el soldado incansable que siempre ha sido, deseando que su lucha sea el principio del fin.

Centurion

Nivel 710vBeta 0.1.4

Características

Fuerza95
Constitución80
Agilidad95
Inteligencia75
Percepción99
Apariencia79
Voluntad99

Resumen de Combate

Acciones por asalto3
Iniciativa y Reflejos48
Puntos de Vida40
Equilibrio Mental75

Datos de Combate

  • Inconsciencia4
  • Recuperación1 PV/h
  • Resistencia a gases y venenos26%
  • Modificador de fuerza1d8
  • Peso Levantado285kg
  • Daño absorbido físico0
  • Daño absorbido mental0
  • Modificador de impacto0
  • Modificador Psionico25
  • Parada Fisica23
  • Parada mental50
  • Salto (alto / largo)3,2m / 9,5m

Habilidades Generales

  • Acechar/Discrección(AGI+PER)/2100%
  • Comb. cuerpo a cuerpo(AGI+PER)/2102%
  • Conocimientos generales(INT/3)35%
  • Esconderse(AGI+PER)/448%
  • Idea(INT)/237%
  • Influencia(INT+APA)/277%
  • Idioma nativo - Latin(INT)75%
  • Investigar(INT+PER)/358%
  • Lanzar(FUE+PER)/2107%
  • Primeros auxilios(INT)/237%
  • Suerte(PER+VOL)/449%
  • Trepar y Saltar(AGI)95%

Habilidades de Aprendizaje

  • Armas largas120%
  • Armas cortas115%
  • Armas militares75%
  • Armas blancas120%
  • Conducir moto80%
  • Otro idioma: Inglés60%
  • Otro idioma: Español70%
  • Otro idioma: Aleman80%
  • Otro idioma: Frances75%
  • Historia70%

Poderes

  • Incremento vitalCósmico (100)