Mjölnir (original)

Harald Värkaard

Harald Värkaard, (Göteborg, 1960) es un exprofesor de antropología y arqueología que, tras un hallazgo fortuito durante una excavación no autorizada, acabó convertido en uno de los metahumanos más poderosos registrados en Europa. Desde su aparición pública se autodefine como “el dios Thor reencarnado”, aunque esta afirmación es más una interpretación personal que un hecho contrastado.

La realidad es que Värkaard descubrió unas antiguas runas de origen nórdico, anteriores a cualquier registro asgardiano conocido. Al pronunciarlas en voz alta, activó un fenómeno energético desconocido que transformó su fisiología de forma permanente. Cada vez que invoca dichas runas, aparecen recubriendo sus brazos unos guantes formados por metal uru, los cuales canalizan y contienen la energía liberada durante el proceso.

Las runas no están ligadas al uru ni al revés. El metal actúa como punto de descarga y anclaje físico, permitiendo que Mjölnir soporte una fuerza que, de otro modo, destrozaría un cuerpo humano normal. Gracias a esta transformación, su fuerza alcanza niveles muy superiores a la media metahumana, así como una resistencia física excepcional. Los impactos realizados con los guantes generan una potencia devastadora, aumentando notablemente el daño de sus golpes cuerpo a cuerpo.

Aunque puede volver a su forma mortal si lo desea, Mjölnir detesta hacerlo y solo recurre a ella cuando resulta estrictamente necesario. Disfruta de los placeres terrenales, de una vida acomodada y de rodearse de mujeres, manteniendo una actitud hedonista y despreocupada que contrasta con la imagen mitológica que intenta proyectar. Su lista de conquistas, tanto personales como sentimentales, es extensa y difícil de cuantificar.

Su primera aparición pública tuvo lugar en un enfrentamiento contra Atlas, miembro de los Euromen, a quien confundió inicialmente con el mítico dios nórdico del engaño, Loki. El combate provocó importantes destrozos en la capital francesa y requirió la intervención de otros héroes para evitar una escalada mayor. Tras el incidente, Atlas le ofreció unirse a los Euromen, propuesta que Mjölnir rechazó al considerar que no estaba preparado para asumir una responsabilidad de tal magnitud.

Actualización de archivo

En la actualidad, Harald Värkaard ha cedido voluntariamente el legado rúnico de Mjölnir a una nueva portadora, tras constatar el progresivo desgaste físico derivado del uso continuado de las runas. La sucesora, conocida públicamente como Mjölnir, ha demostrado una comprensión más completa del funcionamiento del legado y opera bajo supervisión europea como miembro activo del grupo Campeones de Europa. Värkaard permanece retirado de la actividad operativa directa, aunque se considera una fuente de información relevante en lo referente a las runas de reclamación y sus efectos.