Umbra
Christiane de Ugarte
Cuando el dios Geb, conocido en Tierra Zero como el villano Seísmo, desató una guerra mística en Egipto contra su hermana y cuñada, la diosa Isis, el conflicto alcanzó un punto crítico con la apertura de un portal a Nigalión. La brecha amenazó con engullir por igual a héroes y villanos, distorsionando la realidad y dejando claro que el enfrentamiento había superado cualquier límite asumible.
Poco antes de que el portal se abriera por completo, Sibila se acercó a Umbra para revelarle una visión crucial. En ella se le mostraba como una pieza necesaria en la salvación de su mundo, no como vencedora ni como mártir, sino como alguien destinada a sostener el equilibrio cuando otros lo rompieran. La visión advertía de que, si Nigalión se abría paso a nuestra esfera, la devastación sería irreversible. Para evitarlo, Umbra debía aceptar un camino más largo y peligroso, crecer en poder y, sobre todo, en sabiduría, enfrentándose a decisiones que pondrían a prueba sus límites y su propia identidad.
La ruptura de Umbra con el bando de Geb no fue, por tanto, un acto impulsivo ni un simple cambio de lealtades. Comprendió que seguir al dios de la Tierra significaba precipitar aquello que la profecía anunciaba. Consciente del peligro inminente, decidió actuar contra aquel al que había servido y empleó todo su poder para cerrar la brecha, aun sabiendo que hacerlo implicaría exponerse y perder la protección del anonimato. El esfuerzo fue extremo y el precio elevado. Su identidad quedó al descubierto ante quienes combatían a su lado, y durante un breve instante pareció inevitable que el mundo descubriera quién se ocultaba tras su nombre.
Las circunstancias, sin embargo, pesaron más que el pasado. Diversas organizaciones heroicas, plenamente conscientes de que sin su intervención la invasión habría sido irreversible, acordaron concederle una amnistía tácita. Su identidad no sería revelada y su papel en aquellos hechos quedaría deliberadamente difuminado en los informes oficiales.
Desde entonces, Umbra ha reorientado su actividad lejos del conflicto abierto. En la actualidad centra sus esfuerzos en Umbra Enterprises, donde impulsa proyectos destinados a estudiar los límites del poder divino y sus repercusiones en el mundo mortal, y en el Instituto de las Sombras, una institución docente discreta y aislada dedicada a la formación de jóvenes metahumanos de origen mágico y místico.