Titania
Titania de la Isla de Verano
Titania de la Isla de Verano puede parecer una mujer joven y frágil, pero quien la subestime comete un error fatal. Más de un siervo de Nigalión ha desaparecido tras hacerlo. Bajo esa apariencia ligera se esconde una de las voluntades más firmes y peligrosas que existen.
Titania fue una de las fundadoras de La Alianza y, con toda probabilidad, una de sus integrantes más poderosas. Su papel fue decisivo en los primeros pasos de la organización, después de abandonar su hogar en la Isla de Verano. Hace milenios descendió a la Tierra con un propósito claro, rescatar y proteger a los seres míticos que los humanos utilizaban como herramientas, armas o curiosidades sin comprender su naturaleza.
Durante mucho tiempo creyó que la confrontación directa era el único camino posible. Sin embargo, la experiencia le enseñó que la violencia solo perpetuaba el ciclo de abuso y miedo. Con el paso de los siglos llegó a una conclusión distinta. Era más sabio educar a la humanidad con paciencia que enfrentarse a ella una y otra vez. Desde entonces ha dedicado su vida inmortal a guiar y proteger tanto a los seres míticos como a los humanos, aun sabiendo que el equilibrio entre ambos es frágil y fácil de romper.
Mantiene una amistad profunda con la mayoría de los responsables de Las Siete Torres, forjada a lo largo de siglos de cooperación y conflictos compartidos. No obstante, guarda un rencor difícil de ocultar hacia Warlock por haber revelado los secretos de la magia a los humanos, una decisión que considera precipitada y peligrosa. Con Qital, las discusiones son frecuentes. Ambos comparten el objetivo de proteger el mundo, pero difieren en los métodos y en el precio que están dispuestos a pagar para lograrlo.
Su torre, Zal’Kor’Gul, se alza en Nepal y es la única que ha permanecido sellada desde su descubrimiento, sin necesidad de recuperación ni intervención externa. Titania abandonó el consejo de La Alianza para dedicarse por completo a su custodia. Alrededor de la torre ha creado un santuario seguro, un refugio para criaturas que respetan la libertad ajena y no buscan imponerse sobre los demás.
En los días más soleados, el entorno que rodea Zal’Kor’Gul recuerda vagamente a su antiguo hogar. Un eco de la Isla de Verano, no como era, sino como Titania la recuerda. Un lugar que ya no existe, pero que sigue guiando cada una de sus decisiones.