Las Ishara

Isacan y Shara

Las Ishara son un ser dual, nacido de la posesión compartida de un mismo cuerpo por dos demonios, Isacan y Shara. No se trata de una lucha interna ni de una alternancia caótica. Ambas conciencias coexisten en equilibrio, plenamente conscientes la una de la otra. Piensan juntas. Deciden juntas. Cada acción es el resultado de un acuerdo tácito entre dos voluntades distintas que nunca actúan por impulso.

Esta dualidad les concede una forma de pensamiento poco común incluso entre demonios. Mientras una mente analiza las reglas, la otra busca cómo doblarlas sin romperlas. Ese pensamiento lateral constante las convierte en una fuerza casi imparable cuando hay algo en juego. Donde otros ven límites, Las Ishara ven grietas. Donde otros siguen normas, ellas estudian excepciones.

Son expertas en manipular sistemas complejos a su favor. Contratos infernales, pactos envenenados, desafíos de ingenio o juegos de poder. Da igual el terreno. Siempre encuentran la forma de inclinar la balanza. No hacen trampas en el sentido estricto. Simplemente entienden las reglas mejor que nadie y las usan hasta el último resquicio posible. Por eso son consideradas invencibles en cualquier competición que dependa de la mente más que de la fuerza.

Sin embargo, existe una excepción. En contadas ocasiones, una sola figura ha conseguido superarlas. El Arquitecto. No se sabe exactamente cómo lo hizo, ni qué perdió ni qué ganó en esos enfrentamientos. Lo único cierto es que logró vencerlas, algo que casi nadie puede decir.

Lejos de guardar rencor, Las Ishara sienten un aprecio genuino por él. Perder, aunque sea de forma excepcional, las obliga a replantearse sus estrategias y a mantenerse alerta. Para ellas, la derrota no es una humillación, sino un recordatorio necesario. Un juego demasiado fácil acaba volviéndose peligroso.

Y Las Ishara detestan bajar la guardia.