Mausoleo

Mausoleo es un ser de ascendencia demoníaca con un dominio notable sobre la nigromancia. Desde hace siglos ha dedicado su existencia a la protección de las Torres del Mal, asumiendo ese papel no como un privilegio, sino como una responsabilidad ineludible. Su afinidad con la magia oscura es evidente, pero no actúa de forma caótica ni impulsiva. Sigue con rigor las normas del círculo al que pertenece y respeta los límites establecidos, incluso cuando estos juegan en su contra.

Su compromiso con las Siete Torres es absoluto. Para Mausoleo, preservar su equilibrio y evitar su caída es una misión que trasciende intereses personales. Ese compromiso se manifiesta especialmente en su determinación por recuperar la Torre de Xyr’Ghulthar, una pérdida que considera una herida abierta en la estructura defensiva contra Nigalión.

Su capacidad para levantar ejércitos de no muertos y someter fuerzas sobrenaturales lo convierte en una pieza clave frente a las amenazas que emergen del caos. Donde otros retroceden ante la devastación, Mausoleo responde con disciplina, planificación y una fría aceptación del precio que exige la guerra.

Su relación con Titania ha sido siempre tensa. En un principio estaba destinado a ser el custodio de la Torre Zal’Kor’Gul, pero ese destino cambió cuando la Alianza se enfrentó a su padre, el demonio T’Kaarnal. Temiendo que la influencia de este pudiera comprometer la torre, decidieron apartar a Mausoleo y asignarle la custodia de una torre aún no localizada, una posición de espera que se prolongaría hasta que su padre fuese derrotado definitivamente.

Desde entonces, Mausoleo sirve con la misma lealtad, aunque con una herida que no termina de cerrar. No discute la decisión, pero tampoco la olvida. Para él, la fidelidad no implica ausencia de memoria.